¿Qué hacer para que tu inglés no se «oxide» durante el verano?
Después de todo un curso aprendiendo inglés, llegan las vacaciones. Es el momento de descansar, viajar, pasar más tiempo con la familia y desconectar de las rutinas. Sin embargo, hay una pregunta que muchos alumnos y padres nos hacen cada verano en The Good English Academy: «¿Cómo puedo evitar olvidar todo lo que he aprendido durante el curso?»
La buena noticia es que mantener tu nivel de inglés durante el verano no requiere estudiar varias horas al día ni renunciar a disfrutar de las vacaciones. De hecho, unos pocos minutos de contacto diario con el idioma pueden marcar una gran diferencia cuando llegue septiembre.
En The Good English Academy, academia de inglés en Tomares y centro preparador oficial de Cambridge, sabemos que la continuidad es una de las claves para aprender un idioma. Por eso, queremos compartir contigo algunos consejos sencillos y muy efectivos para que tu inglés no se «oxide» durante el verano.
¿De verdad se puede olvidar el inglés durante las vacaciones?
La respuesta es sí… aunque quizá no de la forma que imaginas.
Lo que normalmente ocurre no es que olvidemos por completo lo aprendido, sino que perdemos agilidad. Después de varias semanas sin leer, escuchar o hablar en inglés, nuestro cerebro necesita más tiempo para recordar vocabulario, construir frases o comprender conversaciones.
Es una sensación muy parecida a la de volver al gimnasio después de unas semanas sin entrenar. La capacidad sigue ahí, pero hace falta un pequeño periodo de adaptación para recuperar el ritmo.
La buena noticia es que cuanto más contacto mantengamos con el idioma durante el verano, más fácil será retomar las clases en septiembre.
Convierte el inglés en parte de tu día a día
Uno de los errores más frecuentes es pensar que practicar inglés significa sentarse delante de un libro de gramática durante una hora.
Nada más lejos de la realidad.
El verano ofrece muchísimas oportunidades para incorporar el inglés de manera natural a nuestras actividades cotidianas.
Por ejemplo, puedes:
- Cambiar el idioma de tu móvil o de algunas aplicaciones.
- Escuchar música en inglés prestando atención a la letra.
- Ver vídeos en YouTube sobre temas que te interesen.
- Leer noticias o artículos sencillos.
- Seguir a creadores de contenido que hablen en inglés.
La clave está en que el idioma forme parte de tu rutina sin que lo sientas como una obligación.
Aprovecha las series y las películas
Ver películas o series es una de las formas más entretenidas de seguir practicando inglés durante las vacaciones.
Eso sí, conviene hacerlo de forma inteligente.
Si tu nivel todavía no es muy alto, puedes empezar utilizando subtítulos en inglés. De esta manera, escucharás la pronunciación al mismo tiempo que lees las palabras, lo que ayuda a mejorar tanto la comprensión auditiva como el vocabulario.
A medida que ganes confianza, intenta reducir poco a poco el uso de los subtítulos.
No se trata de entender absolutamente todo, sino de acostumbrar el oído al idioma.
Si quieres descubrir cómo las series pueden mejorar tu forma de hablar inglés, puedes consultar nuestro artículo sobre la influencia de las series en el aprendizaje del inglés.

Lee un poco cada día
La lectura es una herramienta fantástica para mantener el contacto con el inglés.
No hace falta elegir novelas complicadas.
Puedes leer:
- Libros adaptados a tu nivel.
- Revistas.
- Blogs.
- Noticias.
- Artículos sobre tus aficiones.
- Cómics.
- Libros infantiles si los más pequeños están empezando.
Incluso dedicar diez o quince minutos diarios puede ayudarte a ampliar vocabulario y reforzar estructuras gramaticales casi sin darte cuenta.
Habla siempre que tengas oportunidad
La expresión oral suele ser la destreza que antes se resiente cuando dejamos de practicar. Por eso, cualquier oportunidad para hablar en inglés será muy beneficiosa. Si viajas al extranjero, intenta pedir la comida, preguntar direcciones o mantener pequeñas conversaciones con personas locales.
Y si no viajas, también puedes practicar. Hoy existen numerosas aplicaciones para realizar intercambios de idiomas o simplemente puedes quedar con algún compañero de clase para mantener conversaciones sencillas en inglés.
Lo importante es perder el miedo a utilizar el idioma.
No abandones completamente la escritura
Escribir también ayuda a consolidar lo aprendido. No es necesario hacer largas redacciones. Puedes escribir:
- Un pequeño diario de vacaciones.
- Un correo electrónico ficticio.
- Una reseña de una película.
- Una descripción de un lugar que hayas visitado.
Lo importante es seguir utilizando el vocabulario y las estructuras que has aprendido durante el curso.
Si vas a preparar un examen de Cambridge, sigue practicando
Muchos alumnos aprovechan el verano para preparar exámenes oficiales como el B1 Preliminary, B2 First o C1 Advanced.
Si ese es tu caso, es recomendable mantener un contacto regular con el formato del examen. No hace falta realizar simulacros completos todas las semanas. Puede ser suficiente con dedicar algunos días a practicar un Reading, otro día un Listening o escribir un Writing para mantener la técnica adquirida durante el curso. Cuando llegue la convocatoria, agradecerás no haber perdido ese entrenamiento.
La constancia vale más que estudiar muchas horas.
Existe una idea que conviene recordar. Es mucho más eficaz practicar inglés 15 o 20 minutos cada día que estudiar tres horas seguidas una única vez a la semana. Nuestro cerebro aprende mejor cuando recibe pequeños estímulos de forma constante. Por eso, la regularidad siempre produce mejores resultados que los esfuerzos puntuales.
Los niños también pueden aprender jugando
En el caso de los más pequeños, el verano es una oportunidad excelente para seguir aprendiendo sin que lo perciban como una tarea escolar.
Algunas ideas son:
- Juegos de mesa en inglés.
- Canciones infantiles.
- Dibujos animados.
- Aplicaciones educativas.
- Cuentos adaptados.
- Juegos de vocabulario durante los viajes.
Cuando el aprendizaje se asocia con el juego y la diversión, los niños mantienen mucho mejor la motivación.
¿Y si no he hecho nada durante el verano?
No te preocupes. Es una situación mucho más habitual de lo que parece. En ese caso, lo importante es retomar el contacto con el idioma cuanto antes.
Los primeros días de clase sirven precisamente para recuperar el ritmo, activar los conocimientos adquiridos y volver a ganar confianza. Eso sí, cuanto mayor haya sido el contacto con el inglés durante las vacaciones, más sencilla será esa vuelta a la rutina.
En The Good English Academy te ayudamos a seguir avanzando
En The Good English Academy, academia de inglés en Tomares y centro preparador oficial de Cambridge, creemos que aprender inglés no consiste únicamente en asistir a clase. También implica desarrollar hábitos que permitan mantener el idioma presente durante todo el año.
Por eso, animamos a nuestros alumnos a aprovechar el verano como una oportunidad para disfrutar del inglés de una manera diferente: viendo películas, leyendo, viajando, escuchando música o simplemente incorporando pequeñas actividades al día a día.
Cuando llega septiembre, quienes han mantenido ese contacto con el idioma suelen recuperar el ritmo con mucha más facilidad y comienzan el nuevo curso con una mayor confianza.
Recuerda que aprender un idioma es una carrera de fondo, no un sprint. No necesitas dedicar horas de estudio durante tus vacaciones; basta con mantener vivo el contacto con el inglés. Ese pequeño esfuerzo marcará una gran diferencia cuando vuelvas a clase y te permitirá seguir avanzando hacia tus objetivos con paso firme.


